Qué ver en Mesina

Mesina es el punto de llegada de la mayoría de los ferris desde la Italia continental, y el reloj astronómico del campanario de la catedral —uno de los más grandes de su tipo— ofrece a mediodía un espectáculo mecánico que no cuesta nada ver. La mayoría de los visitantes pasan por aquí en vez de quedarse, usándola como base para el santuario de Tindari y sus ruinas romanas, o para tomar el ferri hacia Milazzo y las islas Eolias. La propia ciudad fue reconstruida en gran parte tras el terremoto de 1908, así que arquitectónicamente recuerda más a principios del siglo XX que a una ciudad siciliana histórica.